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ROBERTO RAMÍREZ BRAVO    /

 

La decisión de modificar el género para definir quién encabezará la coordinación de organización, y eventualmente la candidatura para la presidencia municipal de Acapulco en Morena, sigue siendo un asunto controversial en el interior de ese partido.

Han pasado varios días, y todavía hay quienes siguen apostando a las facultades de la dirigencia nacional para avalar o modificar un acuerdo tomado por el Consejo Estatal y, en este caso, la posibilidad de que regrese el género masculino al puerto.

Sin embargo eso es muy poco probable, porque aunque la decisión de elegir mujer era algo que no estaba previsto, pues el Consejo Nacional de junio pasado había definido género masculino para el puerto, de pronto se ve el caso como un gesto de apertura inusitada hacia la causa de las mujeres, y Morena se posiciona como un partido de avanzada en esas cuestiones al privilegiar el género en las principales ciudades del estado.

El dato es que aunque los candidatos hombres ya se habían preparado y llevaban algo de camino andado, no había uno solo entre ellos que por sí mismo garantizara un arrastre en la votación, aunque cualquiera hubiera podido ser un buen candidato. Es cierto que quien hubiera sido, habría podido crecer durante la campaña, y con el agregado del arrastre de la campaña de Andrés Manuel López Obrador, el crecimiento que como partido está teniendo Morena, el desgaste natural que tiene el PRD en el gobierno, y el sentimiento anti PRI de un amplio sector del electorado, podría inclusive llegar al triunfo.

Sin embargo, es el mismo escenario que podría tener cualquier mujer. Si hay una buena candidata, y no hay razón para creer que eso no pueda pasar, si se suma el arrastre de López Obrador, el crecimiento de Morena, el desgaste del PRD, el sentimiento anti PRI, el escenario es el mismo. No hay, pues, una razón para creer que sea necesario para Morena, revertir el acuerdo del 9 de septiembre.

Así que, puestos en el escenario de que no habrá reversa, y de que será una mujer quien abandere a Morena en su candidatura por Acapulco, lo que resta es ver quién será esa mujer.

Lo primero que hay que decir, es que la decisión del cambio de género provocó un distanciamiento casi a grado de ruptura en el equilibrio que se mantenía entre los tres grupos que interactúan en Morena en Guerrero. El que encabeza el presidente del comité estatal Pablo Amílcar Sandoval Ballesteros, que es el que estaba coordinando el proceso de selección cuando el género era masculino, lógicamente sintió que el trabajo avanzado fue echado abajo para volver a empezar a consensuar prospectos, y atribuyó el cambio a los grupos que encabezan el secretario general Marcial Rodríguez Saldaña y el enlace nacional César Núñez Ramos.

“Si ellos metieron a Morena en este problema, ellos que lo resuelvan”, definió en su momento el representante del partido ante el IEPC, Sergio Montes Carrillo. Ello significaba que el grupo de Pablo Amílcar se abstendría de proponer candidatas.

Así que los otros dos han tenido que dedicarse a ese trabajo. Rodríguez Saldaña ha dicho que tiene varias propuestas, pero se niega a revelar quiénes son.

Sin embargo, una plática aquí, otra plática allá, van sacando algunas luces. De acuerdo con fuentes cercanas a este proceso, básicamente hay una propuesta que se está explorando, pero Marcial Rodríguez no la quiere mencionar porque aún no tiene una respuesta.

Se trata de la magistrada del Tribunal Superior de Justicia, Adela Román Ocampo.

Como se sabe, la abogada ha estado alejada de las lides políticas desde que asumió el cargo hace más de 10 años, pero es una mujer con experiencia, pues ya fue síndica de Acapulco y diputada local.

Hija del fallecido luchador social Nicolás Román Benítez –primer candidato de la izquierda a la alcaldía, a principios de los 80-, es una persona que siempre ha estado cercana a los movimientos sociales y a las causas generales de la izquierda, por más que su trabajo ahora deba llevarlo a cabo con imparcialidad. Román Ocampo podría, si decidiera a dejar el Poder Judicial para competir por la alcaldía, resolverles el problema a los de Morena, porque sería una candidata altamente competitiva.

En estos momentos hay, se diría, todo un movimiento al interior de Morena que busca impulsar su candidatura como una persona externa al partido, ya que ella no milita en él.

Seguramente no es la única propuesta –Rodríguez Saldaña ha insistido en que son varias- pero es por ahora la única que ha trascendido al ámbito cerrado en que se lleva a cabo esa búsqueda o esa negociación.

Mientras, el tiempo avanza, y se acerca la hora en que el Consejo Estatal resuelva sobre esta postulación y otras y también, claro, de que la dirigencia nacional avale o rechace el género femenino para Acapulco, Iguala, Chilpancingo y Zihuatanejo.

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