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* El consejero estatal Ignacio Pérez había interrumpido una reunión de Morena con organizaciones

* Exigía integrar al presidium al diputado federal y al secretario general, ubicados entre la gente

REDACCIÓN    /

 

Un militante intenta expulsar al consejero Pérez Parra de la reunión. Foto La Plaza.

Acapulco, 10 de agosto de 2017. El presidente del comité estatal del partido Movimiento Regeneración Nacional (Morena), Pablo Amílcar Sandoval Ballesteros, no pudo contenerse: “¡César, calma a tu gente!”, le dijo, en franco reclamo al ex presidente estatal y ahora enlace del comité nacional para organizaciones sociales, César Núñez Ramos, sentado también en el presídium.

Abajo, de ellos, el consejero estatal Ignacio Pérez Parra exigía, a voz en cuello, que se incorporara en el presidium al diputado federal Roberto Guzmán Jacobo, el único legislador de Morena en Guerrero en la Cámara de Diputados; y al secretario general del comité estatal, Marcial Rodríguez Saldaña, ambos ubicados entre la gente. Mientras tanto, se desataba una guerra de consignas. Algunas voces coreaban en favor de Saldaña, quien solo veía la escena sin inmutarse; otros gritaban “¡Fuera, fuera!” para el consejero que seguía hablando, y otros más clamaban: “¡Unidad, unidad!”

Fue cuando Sandoval Ballesteros le reclamó a Núñez Ramos, pero si este lo escuchó, hizo como que no había oído nada y permaneció sin inmutarse. Finalmente se aceptó subir a la mesa a Guzmán Jacobo, pero no a Rodríguez Saldaña, quien permaneció de pie entre la gente durante todo el evento. La reunión con organizaciones de la sociedad civil había sido convocada por el comité estatal, y coordinada por la secretaria de Derechos Humanos, Leovigilda Chávez Hernández, y el secretario de Formación Política, Bulmaro Muñiz Olmedo.

Otro militante intenta acallar al consejero. Foto La Plaza.

Después del incidente, que terminó cuando el consejero se cansó de hablar y las consignas cesaron, Sandoval Ballesteros hizo uso de la palabra. Apenas concluyó, cuando se preparaba la ronda de participaciones de los representantes de las organizaciones, y el consejero Pérez Parra volvió a hablar, sin micrófono, pero suficientemente fuerte como para atraer la atención de los reporteros.

Acusó al dirigente estatal de no haber convocado en 10 meses a una sesión del Consejo Estatal, argumentó que como consejero es su derecho hacer tal exigencia pues los estatutos lo señalan. Bulmaro Muñiz, quien sí tenía el micrófono con él lo exhortó a retirarse del salón, y pidió disculpas a las organizaciones por el desaguisado, porque, dijo, eso pasa cuando uno está en su casa, tiene invitados de honor y viene alguien a molestar.

Los gritos otra vez se polarizaron: “¡Fuera, fuera!”, “¡Es gente de Marcial!”, mientras algunos militantes se acercaban para tratar de sacarlo del salón, pero Pérez Parra seguía hablando, y Muñiz Olmedo llamaba a los periodistas a hacerle el vacío para que el evento pudiera continuar, pero no tuvo éxito, hasta que el consejero volvió a callarse por propia cuenta. Sin embargo solo fue cosa de un rato, porque antes de que concluyeran las participaciones de los representantes de las organizaciones, Parra Pérez llamó a los reporteros a salir del salón –el cual había estado lleno al inicio, al grado de que unos 200 representantes tuvieron que retirarse pues no se les permitió el acceso-, para darles una conferencia de prensa, y ahí cuestionó como una falta de respeto que no se haya invitado a Rodríguez Saldaña a subir al presídium, que no se haya invitado a los consejeros a la reunión, y denunció que el problema de fondo es que Sandoval Ballesteros quiere ser senador y él y su grupo se están queriendo quedar con todas las diputaciones plurinominales. “Eso es lo que se está peleando”, dijo, y todavía agregó que en el comité estatal hay una nómina de aviadores.

Pablo Amílcar Sandoval: “no magnificar”. Foto La Plaza.

Al final, en entrevista, Sandoval Ballesteros señaló que el evento había sido muy bueno, al grado de que ni siquiera pudo entrar toda la gente, y consideró que el incidente con el consejero había sido el reclamo de una persona, y pidió no magnificarlo. Se le preguntó si la exclusión de Rodríguez Saldaña no exhibía una división en Morena, y dijo que en ese partido hay diferencias, pero no división. Respecto al llamado que hizo a César Núñez, dijo que no había sido para reclamarle por la manifestación del consejero, sino para que su gente –los representantes de las organizaciones- se organizaran para hacer uso de la palabra.

Núñez Ramos también se deslindó del reclamo del dirigente estatal. Señaló que en realidad Pablo Sandoval no quiso decir que él hubiera enviado al consejero a protestar, sino que había sido mencionado porque en su carácter de enlace para las organizaciones, él platica con todos, incluyendo a los disidentes.

 

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