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* El puerto se abandonó tanto que dejó de ser una tierra de oportunidades, dice

* Es triste ser un destino turístico mundialmente conocido y tener colonias sin agua ni drenaje, sostiene

* Los alcaldes, acusa, empiezan su gestión preparándose para abandonarla por buscar otros cargos

* “La corrupción, de la mano con la impunidad, es la causa de todos los problemas”

 

ROBERTO RAMÍREZ BRAVO   /

 

Foto La Plaza.

Acapulco, 04 de agosto de 2018. José Inocente Ariza Tapia, presidente de la asociación civil Acapulco nos necesita, toma un segundo para afinar su respuesta: “si no empezamos a ver a las nuevas generaciones, no vamos a salir”.

La entrevista se realiza en las oficinas de la agrupación, en la colonia Progreso. El único tema: Acapulco, el cual, según define, lo percibe inmerso en una grave crisis no solo de seguridad, sino de valores, de desarrollo social, un lugar que fue pero ha dejado de ser, una tierra de oportunidades.

Desde hace algunos años, Ariza Tapia, médico del sector salud, especialista en neurocirugía, egresado de la Universidad Autónoma de Guerrero (Uagro) con especialidad en la Universidad Nacional Autónoma de México (Unam), recorre las colonias del puerto, acompañado de su esposa Yoloxóchitl Ávila Alcaraz y de un grupo de amigos, médicos en su mayoría, para dar asistencia médica, oftalmológica, de odontólogos, psicólogos y de otras áreas, a niños de escasos recursos. Su nombre es mencionado como uno de los posibles prospectos de Morena para la candidatura a la alcaldía de Acapulco.

Esos recorridos, y haber crecido en una de las colonias populares de Acapulco, La Quebradora, le ha dado una perspectiva de lo que vive el puerto como ciudad.

Lo dice:

“Todos en el equipo y un servidor estamos convencidos de que si no tenemos un Acapulco de niños que vayan a la escuela, que aprendan, que crezcan con valores, con principios y con amor a su pueblo, Acapulco no va a salir de la crisis en la que está inmersa, esta crisis económica, esta crisis de inseguridad, estas crisis de desempleo, se aterriza en una crisis social en la que todos, sociedad, gobierno, profesionistas, obreros, sector periodístico, todos debemos contribuir para atacar este cáncer que está devorando Acapulco”.

-¿Qué situaciones han encontrado en las colonias?

-A mí sí me parece dramática esta situación que vive Acapulco, porque hace unas décadas era una tierra de oportunidades, por la fuerza y potencial turístico que tuvo. Nuestros padres, yo pongo el ejemplo de los míos, llegaron, como muchas personas buscando oportunidad en Acapulco, de desarrollar una familia, de tener un empleo, de desarrollarse en lo profesional y lo personal, y lo lograron.

Foto La Plaza.

“Nosotros somos generaciones que gracias a las instituciones públicas fuimos a la escuela, estudiamos una licenciatura, pudimos hacer estudios que necesitamos, y eso ahora se está perdiendo. Explotó tanto el crecimiento de la ciudad, que se fueron perdiendo los valores de la familia, ahora ya Acapulco no es una tierra de oportunidades, no hay mucho empleo. Solamente hay que ver las estadísticas, la distancia entre las clases sociales es alarmante. Mientras sigan existiendo estos problemas, Acapulco no va a salir del hoyo. Por eso nosotros nos encaminamos a la niñez, porque las acciones y las políticas sociales deben verse en el largo plazo. Obviamente debe haber un plan inmediato, de cómo atacar esta crisis. Pero si no empezamos a ver a las nuevas generaciones, no vamos a salir”.

Ariza Tapia es hijo de maestros rurales que en la década de los 70 vinieron a Acapulco y aquí nació en 1974. En Acapulco hizo sus estudios, y posteriormente tomó especialidades en la Unam y en Estados Unidos. En el sector salud, donde labora, ha participado en actividades sindicales.

-En el análisis sobre la situación de Acapulco, ¿qué factores dan origen a esta situación? Han gobernado el PRI, PRD, MC y no se ha avanzado.

-Sin lugar a duda yo creo que la corrupción de la mano de la impunidad. Después de que se comete un acto de corrupción y se queda impune, todo mundo puede. Y yo creo que el trasfondo de todo esto es la pérdida de los valores, de lo que nos enseñan en la familia, no nos enseñan en la escuela. Si no traemos los principios de la familia, si no vemos un matrimonio sólido, se pierde. El tener políticos corruptos en un estado sin leyes, porque las leyes son muy débiles, y además tener políticos de baja calidad. No sé cómo decirlo, pero nos han quedado a deber. Yo creo que la clase política debe renovarse, debe nutrirse de los ciudadanos que desde nuestras trincheras nos dedicamos a sacar adelante a nuestras familias y ejercemos un oficio pero podemos dar nuestra opinión. Si la política sigue en manos de los grupos de poder que la han tenido durante décadas, esto no va a cambiar. El interés de ellos es perpetuarse en el gobierno, perpetuarse en los cargos y no le interesa que Acapulco salga adelante. La prueba es que salen de gobernantes y dejan a sus hijos, sus sobrinos, y dicen que vienen las nuevas generaciones, pero es la nueva generación de ellos. Aquí sí vale la pena hacer un llamado a la sociedad. Yo creo que el ser humano es político por antonomasia. Decir por ejemplo, qué nos afecta a todos: por ejemplo, que la luz sea muy cara; que el sistema de bombeo de agua esté paupérrimo, que pasen gobiernos y años y no se les dé un mantenimiento integral. Y eso es hacer política, y tratar de identificar quién nos va a gobernar.

-¿Qué tantas posibilidades tiene un gobierno municipal de dotar de agua donde hace falta, de dotar de pavimento donde hay terracería?

-Lo que se necesita es una visión amplia, una capacidad de gestoría, hay municipios que por sí solos no tendrían un solo peso, todo se lo tiene que dar el gobierno federal o estatal. Yo no digo que alguien va a traer la varita mágica para pavimentar todo o tener agua potable, pero utilizan el presupuesto para otras cosas. Yo digo que un alcalde no necesita publicidad. Las acciones de gobierno deberían hablar por sí solas. Es más, yo creo que alguien que aspire a ser alcalde, aunque en su gobierno se hable mal de él, al salir y pasar tres, seis años, empiezan a verse sus acciones de gobierno, debería tener la satisfacción de que hizo bien por el pueblo, porque finalmente quien aspira a gobernar algo, se supone que es porque quiere ayudar. Entonces debe haber capacidad de organización, el alcalde no es solito, tiene una comuna; sesiona, y ven en qué se va a ocupar el presupuesto; tiene un regidor de salud, un regidor de obras públicas… ¿entonces? Pero mientras se esté postulando gente que es inútil, gente que no es productiva. Vamos a poner el ejemplo del que nos está gobernando ahorita: fue diputado federal, fue secretario general de su partido. Una sola ley que haya hecho, no la hay, y la gente votó por él. ¿Qué hizo el actual edil? Pues desde que fue diputado se la pasó en campaña, se veían sus anuncios. A mí me gustaría que dijera hice tal ley o bajé recursos para agua potable o para proyectos ambiciosos. Los diputados de Guerrero piden presupuestos para aplanar terracerías; los diputados del Norte los piden para hacer puentes colgantes. El presupuesto está en la Federación, pero hay que pedirlo. Walton fue senador, diputado federal, que digan una ley que hayan hecho para beneficiar a Acapulco, no la hay; Manuel Añorve también; y los diputados federales actuales, no hay nada.

-¿Los partido políticos qué responsabilidad tendrían para valorarlos y volverlos a postular?

-Tienen la obligación política y moral. Yo no creo que todo esté perdido, pero debe haber una renovación ya de renovar la clase política, cuidar bien los perfiles. Creo que vale la pena que hagan un análisis de los partidos, igual. Los partidos tienen que hacerlo, qué nos ofrece un candidato, qué representa, y qué han hecho cuando han estado en un cargo. Hay gente que ha sido regidor, diputado, dime alguna obra de envergadura que haya modificado un poquito la caída libre de Acapulco.

 

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